Esta canción fue una de las últimas que grabó Bebo Valdés antes de salir de Cuba el 26 de Octubre de 1960. Aquí canta Amado Borcelá, otro cantante de esos singulares como Cascarita, o Rolando Laserie, cada uno a su manera y estilo, irrepetibles. Una pena que no se le recuerde como merece.